Ni un día sin aprender
El cerebro cambia y aprende hasta el último aliento. Mi propuesta de esta semana: busca algo que te apasione y déjate fascinar.
Reflexiones para una buena vida
Pequeñas propuestas de cambio, autocuidado y atención plena para el día a día.
El cerebro cambia y aprende hasta el último aliento. Mi propuesta de esta semana: busca algo que te apasione y déjate fascinar.
Un buen abrazo relaja el cuerpo, sana pequeñas heridas y nos devuelve al presente. Y cuando no hay nadie cerca, ¿quién mejor que tú para abrazarte?
Una experiencia en grupo para reencontrarme con la niña que fui. Una tormenta de sensaciones, y una invitación a darte permiso para jugar.
El 20 de noviembre celebramos los derechos de la infancia, y una excusa perfecta para acercarnos al niño que nunca hemos dejado de ser.
Una semana dedicada a prestar atención a los olores del día a día. Un ejercicio sencillo para estar más presente, despierta y curiosa.
¿En qué momento dejamos de creer en los momentos extraordinarios? La magia aparece cuando nos dedicamos unos segundos a nosotros mismos.
Halloween y el Día de Todos los Santos nos invitan a mirar de frente a la muerte, y a descubrir que acompañar a quien se va también puede ser un acto de amor y crecimiento.
Corro, corro y corro. Todo el día corriendo. Hasta que decidí dejar de ser un hámster en su ruedita. Mi tiempo es mío.
¿Quién eres? ¿Qué te identifica? Escribir sobre tu vida puede ayudarte a responder preguntas que parecen fáciles… hasta que te las hacen.
La sonrisa es un lenguaje universal, contagioso y lleno de confianza. Un pequeño experimento con un lápiz y una lista de razones para sonreír.
Las dos grandes maestras de la vida son la atención y el dolor. ¿Qué pasa si nos paramos a mirar esa china que se nos ha metido en el zapato?